Autoridades de Estados Unidos vinculan a los hermanos Farías con contrabando
El FBI y la DEA intensifican el cerco contra los hermanos Farías mediante la operación Muerte Líquida, relacionándolos con el tráfico de combustible hacia México para el CJNG.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la Administración de Control de Drogas (DEA) han intensificado sus acciones contra los hermanos Farías, presuntos operadores clave en el tráfico ilícito de hidrocarburos. Bajo el nombre de operación Muerte Líquida, las agencias estadounidenses buscan desarticular una red que, según investigaciones preliminares, suministra combustible de contrabando hacia territorio mexicano para abastecer las operaciones del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Las autoridades federales de Estados Unidos han señalado que este esquema logístico permite al grupo delictivo mantener su capacidad operativa en diversas regiones de México. El flujo de hidrocarburos robados o ingresados ilegalmente representa, para los investigadores, una fuente de financiamiento fundamental que fortalece la infraestructura logística del cártel. La colaboración entre agencias estadounidenses y las instituciones mexicanas, incluyendo la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), se ha estrechado ante la necesidad de cortar estas rutas de suministro transfronterizo.
La operación Muerte Líquida ha puesto el foco en la infraestructura de transporte utilizada para el trasiego del combustible. Informes de inteligencia indican que los hermanos Farías habrían coordinado la logística necesaria para el movimiento de carga a través de puntos críticos en la frontera, utilizando empresas fachada para evadir el escrutinio de las autoridades aduaneras. Este modus operandi ha sido objeto de seguimiento durante meses por parte de unidades especializadas en delitos financieros y energéticos.
Por su parte, el gobierno de México mantiene una postura de cooperación en el marco de los acuerdos de seguridad vigentes. La Fiscalía General de la República (FGR) ha comenzado a revisar los indicios compartidos por sus contrapartes estadounidenses para determinar posibles violaciones a las leyes nacionales en materia de hidrocarburos. Se espera que en los próximos días se definan nuevas acciones coordinadas con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Secretaría de Marina (SEMAR) para reforzar la vigilancia en los puntos de internación identificados.
Las investigaciones continúan su curso mientras las autoridades buscan bloquear las cuentas y activos vinculados a este entramado criminal. La presión internacional sobre los hermanos Farías marca un precedente en el combate al tráfico de recursos energéticos, una actividad que ha ganado relevancia en la agenda de seguridad bilateral durante el presente año.


