Cabeza de Vaca rechaza nexos con empresario y acusa presiones políticas
El exgobernador de Tamaulipas desestimó las declaraciones de Gloria Molina y calificó los señalamientos sobre vínculos con Sergio Carmona como una estrategia de hostigamiento político.

El exgobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, negó categóricamente este martes tener cualquier tipo de relación o vínculo con el fallecido empresario Sergio Carmona. El pronunciamiento surge tras las recientes declaraciones de Gloria Molina, quien ha vinculado al exmandatario con presuntas actividades irregulares, generando un nuevo episodio de confrontación en el escenario político estatal.
En su postura pública, García Cabeza de Vaca aseguró que los señalamientos vertidos por Molina carecen de sustento probatorio y forman parte de una campaña de desprestigio. El exgobernador sostuvo que dichas acusaciones obedecen a presiones externas que buscan forzar a la funcionaria a emitir declaraciones contra su persona, en un contexto de alta polarización política en la entidad.
El equipo cercano al exmandatario enfatizó que estas narrativas pretenden desviar la atención de temas de agenda pública y restaron validez a las acusaciones al calificarlas como parte de un esquema de persecución. Según el exgobernador, las autoridades judiciales competentes son las únicas facultadas para determinar la veracidad de cualquier señalamiento, rechazando someterse a lo que llamó un tribunal mediático.
Por su parte, Gloria Molina ha mantenido su postura sobre los presuntos vínculos que, según sus dichos, habrían existido durante administraciones pasadas. Hasta el momento, ninguna autoridad de la Fiscalía General de la República ha emitido una orden de investigación formal basada específicamente en estos nuevos señalamientos, manteniendo el caso en el ámbito de la opinión pública.
El debate político en Tamaulipas se mantiene tenso ante la proximidad de procesos de rendición de cuentas y la fiscalización de administraciones anteriores. Analistas locales observan que este tipo de declaraciones son recurrentes en el estado, donde la confrontación entre grupos políticos suele intensificarse ante la falta de resoluciones definitivas en los tribunales federales.


