El formato físico resurge: las ventas de CD crecen en América Latina
A pesar del dominio del streaming, los discos compactos experimentan un inesperado repunte de popularidad entre coleccionistas y melómanos mexicanos.

A pesar de que hoy es posible acceder a prácticamente toda la música del mundo desde un teléfono inteligente, el disco compacto ha logrado revertir su tendencia a la baja. Durante este año, el mercado discográfico ha registrado un incremento notable en las ventas de formatos físicos, tanto en Estados Unidos como en diversos países de América Latina, desafiando la hegemonía absoluta de las plataformas de streaming.
Este fenómeno, que parecía improbable hace unos años, se explica por una búsqueda de tangibilidad en la experiencia musical. Muchos usuarios han comenzado a valorar el objeto físico como una pieza de colección que ofrece una fidelidad de audio distinta y una conexión emocional que la biblioteca digital, por su naturaleza efímera, no siempre logra replicar.
En México, las tiendas especializadas y los mercados de música han reportado un aumento en la demanda de nuevos lanzamientos y ediciones de catálogo en formato CD. Los consumidores jóvenes, en particular, están liderando esta tendencia, integrando el soporte físico en sus hábitos de escucha cotidiana como un complemento a la inmediatez de las aplicaciones digitales.
Los analistas del sector sugieren que este repunte no se trata solo de nostalgia, sino de un cambio en la percepción del valor cultural de la música. Al comprar un disco, el usuario siente que posee una parte de la obra del artista, una sensación que se diluye cuando el acceso depende exclusivamente de una suscripción mensual a un servicio en la nube.
La industria ha respondido a este interés renovado con ediciones especiales, artes de portada mejorados y contenidos exclusivos que vienen integrados en el empaque físico. Esta estrategia busca capitalizar el interés de un público que, aunque convive con la tecnología de punta, no está dispuesto a renunciar al ritual de insertar un disco y explorar el material impreso que lo acompaña.


