Recaudación por IEPS a bebidas azucaradas alcanza 40,055 millones de pesos
La SHCP reportó un incremento significativo en los ingresos tributarios derivados del impuesto a bebidas saborizadas durante los primeros siete meses de 2026.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó que, durante los primeros siete meses de 2026, el gobierno federal recaudó 40,055 millones de pesos a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a bebidas saborizadas. Esta cifra refleja la persistencia en los hábitos de consumo de la población mexicana, a pesar de las políticas fiscales implementadas para desalentar la ingesta de productos con alto contenido calórico y azúcares añadidos.
El reporte oficial, publicado este 15 de septiembre, detalla que la recaudación por este concepto mantiene una tendencia al alza, consolidándose como una fuente de ingresos constante para las arcas nacionales. Mientras el consumo de refrescos y bebidas procesadas continúa presente en la dieta diaria de millones de mexicanos, el fisco ha logrado captar recursos que, bajo la normativa vigente, se integran a la bolsa presupuestal para el financiamiento de diversos programas sociales y de salud pública en todo el país.
Especialistas en finanzas públicas señalan que la efectividad de este impuesto no solo reside en su capacidad recaudatoria, sino en su función como herramienta de control sobre productos considerados nocivos. Sin embargo, los datos actuales demuestran que la demanda de estos productos mantiene una resiliencia notable frente a los ajustes de precios, lo que permite que el flujo de efectivo hacia la hacienda pública se mantenga robusto pese a las campañas de concientización nutricional coordinadas por la Secretaría de Salud.
El debate sobre el impacto de estos impuestos en la salud pública sigue abierto en el Congreso de la Unión. Mientras algunos legisladores proponen fortalecer las medidas restrictivas para frenar el consumo, otros sectores subrayan la importancia de estos ingresos para mantener la estabilidad presupuestal del ejercicio fiscal en curso. Por ahora, el SAT continúa con la gestión de estos gravámenes bajo el marco legal que rige el sistema impositivo mexicano, asegurando que el cumplimiento de las empresas productoras se mantenga conforme a lo establecido en la Ley del IEPS.


