viernes, 2 de octubre de 2026
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Reducción en hogares mexicanos que redujeron consumo alimentario por falta de dinero

Datos recientes del Inegi revelan que el porcentaje de hogares que limitaron su alimentación por escasez de recursos descendió al 11.5% en la última década.

Redacción La Minuta
Foto: eleconomista.com.mx

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que, al cierre de 2025, el porcentaje de hogares en México que reportaron haber disminuido su consumo de alimentos por falta de dinero o recursos se ubicó en 11.50%. Esta cifra representa una disminución significativa en comparación con el 19.45% registrado en 2015, marcando una tendencia positiva en el acceso a la canasta básica para las familias mexicanas durante la última década.

Especialistas en política social y análisis económico señalan que esta mejora es resultado de una combinación de factores, entre los que destacan la estabilización de los ingresos familiares y la consolidación de los programas de transferencias directas coordinados por la Secretaría de Bienestar. La capacidad de adquisición de alimentos ha mostrado una recuperación paulatina, permitiendo que un mayor número de familias mantengan sus tres comidas diarias de manera constante en comparación con años anteriores.

A pesar de este avance, los expertos advierten que persisten retos considerables en la seguridad alimentaria, particularmente en las zonas rurales y en las regiones con mayor rezago social del país. Factores como la inflación en productos agrícolas y las variaciones estacionales en los precios de la canasta básica continúan ejerciendo presión sobre los presupuestos familiares, lo que obliga a las autoridades a mantener esquemas de vigilancia y apoyo alimentario focalizado.

El análisis del Inegi subraya que, aunque la brecha de inseguridad alimentaria se ha reducido, el desafío actual radica en fortalecer la resiliencia económica de los hogares ante posibles choques externos. La coordinación entre la Secretaría de Economía y las dependencias responsables del desarrollo social será clave para asegurar que la tendencia a la baja en la carencia alimentaria se mantenga durante el resto del sexenio, priorizando el apoyo a los sectores más vulnerables de la población.

En el Congreso de la Unión, diversas fracciones parlamentarias han propuesto fortalecer los mecanismos de distribución de alimentos y ampliar la cobertura de los programas sociales existentes. Estas iniciativas buscan consolidar el acceso a la alimentación como un derecho plenamente garantizado, mediante estrategias que permitan mitigar los efectos de la volatilidad en los precios de los insumos básicos en beneficio de la economía familiar mexicana.

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