WhatsApp concentra 43% de los fraudes digitales y estafas en México
Un estudio reciente confirma que WhatsApp es la plataforma principal para fraudes, mientras las víctimas advierten sobre el uso creciente de inteligencia artificial.

WhatsApp se ha consolidado como el principal canal para la comisión de fraudes en México, concentrando el 43% de los incidentes reportados por mensajería instantánea. De acuerdo con un análisis reciente sobre ciberseguridad, los delincuentes han migrado sus tácticas hacia esta plataforma, aprovechando el cifrado de extremo a extremo para evitar la detección temprana por parte de las autoridades de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
El reporte destaca que el 63% de los fraudes no se limitan a un solo canal, sino que involucran una trayectoria a través de varias plataformas digitales para generar confianza en la víctima. Más preocupante aún es la velocidad de operación, pues más de la mitad de estos ilícitos logran concretarse en un periodo inferior a los 30 minutos, dejando poco margen de maniobra para la intervención de la Guardia Nacional o las unidades de ciberdelincuencia de las fiscalías estatales.
Las víctimas han comenzado a reportar un incremento notable en el uso de inteligencia artificial para la suplantación de identidad. Mediante el uso de herramientas de voz sintética y generación de imágenes, los estafadores logran engañar a familiares y contactos cercanos, simulando situaciones de emergencia o falsas oportunidades de inversión que requieren transferencias inmediatas de recursos económicos.
Especialistas en seguridad digital sugieren que la rapidez con la que se ejecutan estas operaciones dificulta las labores de rastreo por parte de la Fiscalía General de la República (FGR). Ante este panorama, las autoridades recomiendan fortalecer las medidas de verificación en dos pasos y evitar compartir códigos de acceso o información financiera con números desconocidos que contacten por mensajería instantánea.
Finalmente, el estudio subraya la necesidad de una mayor colaboración entre las empresas tecnológicas y las instituciones de seguridad pública en México. Se espera que las futuras estrategias de prevención incluyan campañas de concientización sobre los riesgos de la inteligencia artificial, además de mejorar los mecanismos de reporte ciudadano para reducir la efectividad de las bandas dedicadas al fraude electrónico.


